A continuación se completa el texto con los verbos en su forma correspondiente:
Una noche el Rey de Francia, Luis XIV, dio una fiesta en su palacio. Durante la fiesta dijo a uno de sus cortesanos: ¿Sabe Ud. hablar la lengua española?
-No, señor - respondió el cortesano -, pero la estudiaré y dentro de cuatro meses la sabré perfectamente. El cortesano pensó que el Rey de Francia quería enviarle como embajador a la capital de España, a Madrid. Con gran interés empezó a estudiar el español. Estudió las reglas gramaticales, leyó muchos libros, hizo numerosos ejercicios, y cuando supo hablar bien la lengua española, se presentó ante Luis XIV y le dijo:
-Señor, ya sé bien la lengua española. -Muy bien - dijo el Rey -. Ahora puede Ud. leer "Don Quijote" en original.
Con esto, el chiste reside en la confusión del cortesano, quien, al entender que iba a ser enviado como embajador, se vio obligado a aprender español para cumplir con dicha función.
